
Buen domingo, ¿cómo están? Espero que sigan cuidándose, dentro de las posibilidades laborales y económicas que tengan (según el país y la situación de cada uno puede que sea más o menos fácil de hacer). Acá estamos de fin de semana largo y yo aproveché para descansar, leer, intentar escribir algo y ver series. Mientras doy la gran vuelta por blogger que tengo pendiente, quiero dejar esta recopilación de mis lecturas en lo que fue la segunda parte de mi cuarentena (que, en total, duró un par de meses nomás y hace rato que estoy trabajando de nuevo, por eso no son tantos libros en sí):
Buena puntería - Kurt Vonnegut
Recuerdo que empecé esta lectura muy entusiasmada, la voz del narrador tenía su encanto y me atrapó, había varias frases interesantes intercaladas con lo que iba contando, y siempre tenía la sensación de que algo espectacular iba a pasar (o había pasado y lo iba a revivir en la narración). Pero, al ir avanzando, la historia se volvió lenta y dio vueltas en torno a detalles que no parecían importantes. Además, el clima general de la novela se hizo tan oscuro y denso, que no fue fácil continuar la lectura sin sentirme triste y abrumada (en serio, pasan cosas terribles y no hay un rumbo definido para la vida del protagonista). No sé si me gustó o no. Solo puedo decir que no es una historia convencional.
Sushi para dos - Olga Salar
La comencé buscando desesperadamente algo ligero para intercalar con mi lectura previa. No estaba lista para este nivel de ñoñería. Perdón, yo también escribo cosas que salen más o menos, a veces saco historias escritas sin muchas ganas de pensar o con el único objetivo de cumplir con un reto literario, pero aviso en la publicación y pido disculpas a quien lo lea, jamás se me ocurriría venderlas como libro a alguien. Hay que releer lo que uno escribe y saber reconocer cuando la temática es medio... medio. O darle otra época histórica a los personajes, para que yo me crea que a la protagonista alguien puede dejarla solo por no saber cocinar (ubicala en los años ochenta, por lo menos, qué se yo). O darle algo que sea realmente un trauma para una persona en el siglo veintiuno.
Otelo - William Shakespeare
Sí, tenía este como pendiente y me dije "¿qué mejor que pasar de una historia turbia a otra?". Pensé que estaba vacunada contra el horror, pero igual me enojé con los personajes. Lo bueno es que sí fue la intención del autor al escribir esta obra, indignarnos un poquito (no como a la autora del libro anterior, que seguro ni se mosquea cuando ve las reseñas en Goodreads). Me quedo pensando, al final, cuántos Otelo y Desdémona siguen habiendo hoy en día y cómo la humanidad casi no ha cambiado.
Mención especial: (es un manwha, es decir cómic coreano, y lo vengo leyendo en una plataforma online)
True Beauty - Yaongyi
Me llamó la atención la temática moderna de esta historia. Soy de mirar videos de gente maquillándose en Youtube, a pesar de que yo ni sé maquillarme. Y sufrí en mi adolescencia, como muchas otras chicas, por ese ideal imposible de belleza que nos mostraban. Así que me metí en la lectura, con ganas de ver algo del viaje de esta chica en su realización personal, no solo en su imagen física (que es lo primero que logra, ya que solo debe aprender técnicas de maquillaje) sino en su autoestima y superficialidad (creo que va a ser lo más difícil) y en las trabas que pone la misma sociedad que la rodea. Da muchos mensajes, aunque bordea el amor tóxico y no sé si la idea es dar una reflexión sobre eso o no, pero igual, todavía estoy viendo cómo avanza. Espero poder darle una reseña final más extensa apenas vea cómo termina.








