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El frasco de historias

Cuentos recetados y de venta libre también

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Arcano 9: El Ermitaño

Arcano 9: El Ermitaño

03 septiembre 2022

Habían pasado días desde la última vez que Juan había conversado con otro ser humano. Él no podía recordar cuántos. Ni siquiera había notado el hecho, hasta que se percató de que no había nadie conectado en la red del trabajo. Y ya casi era el mediodía.

Nadie se presentó a la videollamada diaria para reportar en qué estaba cada uno de los miembros del equipo. Nadie apareció a la siguiente reunión en línea, con los jefes de Francia.

Del alivio inicial por tener más tiempo para hacer lo único que de verdad consideraba interesante de su trabajo, sin interrupciones, el joven programador pasó a la desesperación. Sin términos medios.

¿De verdad no iban a llenar el día de reuniones sin sentido? Eso hubiera sido grandioso. De no ser porque tampoco sus compañeros respondieron uno solo de sus mensajes privados. Ni en el chat dedicado solo a los memes.

Por un momento, Juan intentó verle el lado bueno al asunto. ¿Se habían tomado todos el día y no le habían avisado? Bien por ellos.

No necesitaba quitarse el pijama, ni afeitarse la barba que comenzaba a asomarse desde el fin de semana. Trabajar desde casa era lo más cómodo para un introvertido. Y ya que no iba a perder el tiempo en conversaciones ese día, pensó que podría estirar las piernas un poco y conseguir algún café con un croissant, antes de comenzar la jornada de verdad.

Se cubrió con su abrigo azul y salió a la calle. No encontró a nadie en las aceras, ni en la fila de la cafetería. Eso podría haber sido curioso, pero simpático, casi la fantasía de un introvertido como él. Lo malo fue que tampoco había quien preparase el café o sirviera el croissant. Juan observó los pasteles que quedaban en el exhibidor y comenzó a dudar de que hubiera nadie para hornear algo aquel día.

Una cierta calma rodeaba aquel escenario desierto, abandonado.

El joven sintió la tentación de dejarse consumir por las preguntas. Una oscura ansiedad intentó apoderarse de él, mientras pasaba al otro lado del mostrador y veía cada elemento intacto, ordenado, tal como debieron dejarlo antes de cerrar el local la última vez que un empleado pisó el lugar.

Con un suspiro, decidió volver a casa.

Caminó por el medio de la calle, observó la total ausencia de vehículos y comenzó a disfrutar del silencio general.

Entró de nuevo a su apartamento y comprobó que aún tenía electricidad, pero supuso que no sería por mucho, antes de que todo fallase. Buscó en su teléfono alguna noticia en Google, algún hashtag en Twitter, alguna novedad en YouTube. Era como si todo se hubiese congelado en el día anterior. Nada nuevo. Nada distinto. Encendió la televisión y, en los canales locales, no obtuvo señal.

Se sentó en el suelo alfombrado e intentó llamar a familiares, amigos, conocidos. Nadie respondió.

Terminó recostado allí mismo, hecho un ovillo, esperando el momento en que él también fuese a desaparecer. Se durmió sin darse cuenta, en un descanso sin sueños, reparador, hasta el anochecer.

Juan abrió los ojos y el cielo en transición hacia la noche fue su primera visión, por la ventana. No se había desvanecido, seguía allí.

Otra vez, rebuscó en su móvil. Solo que, ahora, ya no tenía señal. Tampoco tenía más internet. Nadie le había escrito, ni llamado. Corrió a la ventana y, en la calle, nada parecía haber cambiado desde el mediodía.

Solo la oscuridad, que intentaba avanzar y tragarlo todo.

Juan hizo el esfuerzo de tomar una bocanada de aire, luego soltarla, con lentitud. Estaba solo. Como cualquier introvertido desearía en los momentos de más incomodidad. Solo que la realidad era aún más incómoda que una sala llena de desconocidos en un día normal. Quería soledad, paz, silencio, ahora lo tendría hasta hartarse. Así se sentía el fin del mundo.

Así que, bien. Solo le quedaba un montón de tiempo libre. Tendría que decidir qué hacer con éste. Y adaptarse a la nueva realidad.

La luna lo sorprendió en sus cavilaciones. La negrura lo rodeó, pero Juan ya había dejado de lado el nerviosismo. Cuando intentó encender la luz del comedor, no obtuvo respuesta. Avanzó, de memoria, por la sala. Dejó a su constante compañero de años, su teléfono móvil, sobre su escritorio con el ordenador apagado y su sillón ergonómico. Luego se alejó de éstos, con una sensación agridulce, y se dispuso a buscar una lámpara vieja que tenía en el fondo de un armario, la que encontró junto a algunas velas.

Desarmó el palo de una escoba y se quedó con éste, para evitar accidentes mientras fuera a moverse esa noche. Le costaría dormirse, eso seguro. Pero tendría tiempo para acostumbrarse. La única constante en la vida era el cambio y él, mientras estuviera allí, seguiría caminando.

***

♦ Este ermitaño iba a ser feliz, sin reuniones ni gente interrumpiéndolo, pero si no hay gente para reuniones interminables, tampoco habría gente para servir un café o hacer el mantenimiento eléctrico de la ciudad. Quiere soledad, tome soledad. Y busque un poco de compostura para lidiar con ésta.

Si lo encuentra en su tirada:

Al derecho: Necesita unas vacaciones, pero el año no termina, así que busque un lugar tranquilo para una escapada de fin de semana. Y lleve linterna, por las dudas. Si se fija, en todas las versiones de este arcano, el ermitaño lleva su lámpara. Yo no voy a hablar de la calidad del servicio eléctrico de nuestro país, pero...

Al revés: Se equivocará de hotel y caerá en una posada familiar llena de niños que gritarán día y noche y no le permitirán ni utilizar la piscina. Aún en sus sueños, escuchará a esos pequeños engendros correr por los pasillos. Lleve tapones para los oídos.



***

Nota: La finalidad de los significados de cada carta es entretener al lector y a la loca que escribe estas cosas. Ningún dato de este post debe ser tomado como referencia seria, ni aplicarse a situaciones de la vida real. Dicho esto, sean libres de enviar sus propias interpretaciones de este arcano.

Hasta la próxima.

Los saluda, Madame Ceyene




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Arcano 8: La Fuerza

Arcano 8: La Fuerza

27 agosto 2022

Martita me lo contó. La otra noche tuvo que quedarse a cuidar la casa de los Domínguez, ese par de irresponsables, y le tocó soportar a ese perro espantoso. Sí, niña, ese que parece más león que otra cosa y no para de ladrar cuando una se acerca por el frente.

Que los Domínguez pagan bien, eso seguro. Si lo sabré yo, que cuando he ido a ayudarlos con la limpieza me han dado bastante. Ellos le llaman así, ayudar, aunque por ahí me he encontrado con un chiquero y me la he pasado sufriendo de la ciática después. La última vez, me llevé unas monedas que estaban en el cajón de la doña y unas poquitas flores de nada del jardín para hacerle una corona a mi nieta, viera qué bonita le quedó, pero desde entonces no me han vuelto a llamar los desgraciados. Bueno, qué estaba diciendo, ah sí. Martita empezó a ir en mi lugar.

Y mejor, ni que yo estuviera para servir animales de otros.

Ahí andaba, la Martita, toda ilusionada con pasar una noche tranquila en la casa de esos dos. Que se habían ido de viaje; yo los caché saliendo temprano esa mañana con las maletas, mientras regaba mis rosales. Los vi hacer el intento de saludarme, pero yo soy muy digna, niña, a mí no me van a rechazar y luego contentarme con un saludito así nomás, no. Me hice la tonta y me agaché a buscar una piedrita invisible entre las plantas. Casi me mata el dolor, querida. Igual, una ya es vieja para hacerse la fuerte.

Así que ahí quedó, Martita la tontita, meneando la cola igual que el perro adentro de la casa, que era toda para ella. Que no es envidia, por favor. Ni que yo tuviera ganas de ir de nuevo por ahí. Sin embargo, el chisme, eso sí que me lo aseguré.

Porque hace falta ser muy fuerte para escuchar los comentarios de los vecinos con una sonrisa. Una se saca unas moneditas de nada, unas florcitas y algún que otro recuerdo de la casa de los patrones y ya la tachan de deshonesta. Lo que es la injusticia, querida.

Ah, el chisme.

Parece que la Martita se creyó que iba a estar tan a sus anchas, que se llevó unos brownies de esos especiales, que llaman verdes, mágicos, para comérselos sola. Y que en un descuido va el perro de los Domínguez y se roba uno. ¡Niña, el susto que se pegó aquella loca! Me llamó desesperada, en plena madrugada.

Terminamos las dos correteando al dichoso perro por toda la casa. Y fui yo, sí, yo, la que le abrió la boca al perro y le sacó el pedazo de chocolate de la boca. Pobrecito, nos tuvimos que quedar atentas por si se intoxicaba el animalito. Se rompieron un par de retratos en el camino, era de imaginarse, igual todo salió bien. Resulté ser más resistente que la pobre Marta, al final.

Y por eso es que ahora te han llamado a ti, niña, te toca lidiar con aquella bestia y sus dueños. Seguro serás más cuidadosa. Igual, te dejo mi número, por si llegas a necesitar algo. Yo siempre estoy en casa, cerca de la ventana. Me haces una seña y vengo.



***

♦ La dueña de este libro y sus arcanos venía intentando hacer el experimento de ser «escritora brújula» y que la inspiración la llevara por cualquier camino, pero está visto que los mapas son más lo suyo. Así que se ha sentado, diagramado cada uno de los arcanos mayores que restan, y esto vuelve a tomar impulso. Esperemos a ver qué surge. Por lo pronto, ¿qué opinan de este arcano y su relato?

Si lo encuentra en su tirada:

Al derecho: Constancia y determinación son la clave para lograr cualquier objetivo. Suena cliché, pero pensemos que esos kilitos que quiere bajar antes del verano no se irán solos. Como diría la viejita del cuento, hay que ser fuerte. Así que, ejercicio, basta de comida chatarra y de repetir postre. Ah, ¿no era el motivo de su consulta? Bueno, piense en la solución a su problema mientras hace unas sentadillas y se come una manzana. Seguro algo se le ocurre.

Al revés: Sentirá la debilidad cuando pase frente a la pastelería nueva que han abierto en la esquina de su casa. Cuidado con los perros grandes y no pase cerca de un zoológico, por las dudas. No vaya a caerle un león encima. ¿Qué? Sí se ve bien rara esta carta del revés, no me eche a mí la culpa.



***

Nota: La finalidad de los significados de cada carta es entretener al lector y a la loca que escribe estas cosas. Ningún dato de este libro debe ser tomado como referencia seria, ni aplicarse a situaciones de la vida real. Dicho esto, sean libres de enviar sus propias interpretaciones de este arcano.

Hasta la próxima.

Los saluda, Madame Ceyene 

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Arcano 7: El Carro

Arcano 7: El Carro

03 abril 2022

El héroe de nuestra historia sigue camino, un día más.

Toma las riendas de su mente y mantiene a raya a esas dos partes de él que sugieren cosas distintas, como quien escucha siempre a dos consejeros que nunca están de acuerdo en nada. De a poco, con paciente terquedad, ha ido permaneciendo erguido, a pesar de todos los vientos que han soplado en su contra.

¿Quién es, cuál es su propósito? Aún no se ha detenido a pensarlo en profundidad, pero con cada batalla ganada ha ido descubriendo la respuesta, en parte.

¿Qué le espera, cuál es el futuro? Eso no le interesa. Su especialidad es manejar los imprevistos y tomar lo mejor de lo que sea que encuentre en su camino.

Las luces lo ciegan por momentos, el sudor en su frente empieza a hacerse muy notorio. Cierta sensación de hormigueo en sus brazos extendidos empieza a ser muy molesta, su rostro intenta no hacer un solo gesto de contrariedad.

—¡Corte! Descansa un momento, Jero, pareces acalambrado. —La voz de la directora es firme, aunque sin gran emoción—. Maquillaje, toca un retoque.

La mujer sale de su silla y todos se lanzan a revisar y ajustar las luces, mientras el del maquillaje corre hacia Jerónimo para limpiar un poco el sudor de su rostro y volver a empastarle la cara con el precioso menjunje. El actor se estira un poco, intentando no molestar al apuesto maquillador que tiene en frente haciendo su trabajo. Aún falta mucho por filmar, tiene gran parte del libreto por aprender, pero hará lo mismo que su personaje y solo se ocupará del presente. Paso a paso.

Los caballos atados al carruaje intentan moverse, cada uno al parecer interesado en un extremo distinto del estudio. Alguien les trae agua y los acaricia. Jerónimo quisiera acercárseles, pasar un rato con ellos, pero tiene mucho que hacer. Suspira y mira al frente. Ya lo han dejado a solas, otra vez, sobre el carro que debe conducir a la nada, hacia la victoria que siempre parece tan lejana. La saga de películas es interminable. Según los libros en los que está basada, aún le falta una buena parte del viaje para lograr la victoria final. Pero Jerónimo está allí, con las riendas en la mano, listo para seguir.

La directora regresa con una caja de pizza, todos toman una porción, nadie le ofrece un bocado al actor. Jero siente que su estómago empieza a rugir, mas va a utilizar el estímulo como otra fuerza a controlar, por el momento.

—¿Todos listos?

Empieza la cuenta atrás, los caballos vuelven a sus posiciones, todos aguardan la famosa palabra que indica el regreso a la acción en el rodaje. Jerónimo, con una bocanada de aire, toma de nuevo las riendas.

Y así, el héroe de nuestra historia continúa camino, un día más.



***

♦ La vida va dando vueltas y el libro en el que está encerrada esta adivina ha ido cambiando de manos, luego ha caído por una alcantarilla y ha flotado por aguas de todo tipo hacia lugares lejanos. Me ha tocado ver en dónde estaba, acomodarme y poner en condiciones el chiringuito antes de volver a usar mis arcanos por aquí.

Si lo encuentra en su tirada:

Al derecho: Conseguirás ese nuevo trabajo por el que te has estado preparando. Te darán esa oportunidad por la que tanto estuviste esforzándote.

Al revés: Si puedes reconocer tus necesidades, al menos sabes lo que necesitas para empezar a buscar satisfacerlas. Sí, no me sale el humor con esta carta, se me hace muy seria y espero y deseo para todos un enorme carro con dos caballos dóciles para recorrer su camino y salir adelante.



***

Nota: La finalidad de los significados de cada carta es entretener al lector y a la loca que escribe estas cosas. Ningún dato de este libro debe ser tomado como referencia seria, ni aplicarse a situaciones de la vida real. Dicho esto, sean libres de enviar sus propias interpretaciones de este arcano.

Hasta la próxima.

Los saluda, Madame Ceyene 
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Magia literal (Cinco líneas Abril)

Magia literal (Cinco líneas Abril)

Es sabido que, en estas tierras, la música tiene un efecto mágico. Todo joven sueña con oír esa melodía que lo lleve lejos, a vivir destinos más interesantes. Pero no siempre el cambio es positivo. Hubo una princesa a la que le gustaban las notas melancólicas de la viola de un juglar. Cierta mañana, ella desapareció. Se dice que se fugó con el sujeto. Pero nadie pudo explicar de dónde vino el enorme instrumento de cuerdas que hallaron en sus aposentos.






Palabras del reto de este mes: Joven, princesa, música.

Microrrelato escrito para el reto Cinco líneas de abril de Adella Brac. Si desean participar, pueden acceder por el link.

¡Feliz Año Nuevo!

¡Feliz Año Nuevo!

31 diciembre 2021

Les deseo el mejor comienzo del nuevo año y que tengamos las mejores historias por contar en este 2022.

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