Hablando de leer, Goodreads me ha dado su resumen de lo que fue mi actividad lectora este año que ha terminado y, como siempre, no puedo resistirme a utilizar esto para el primer blogueo de enero. Con ustedes: mi 2020 en libros.
Fueron 17 libros en total, aunque uno fue un audiolibro
El libro más corto fue también el más horr... el que menos me gustó y el más largo es trampa es un manwha (que aún sigo leyendo en entregas semanales en una app llamada Webtoon).

Buen domingo, ¿cómo están? Espero que sigan cuidándose, dentro de las posibilidades laborales y económicas que tengan (según el país y la situación de cada uno puede que sea más o menos fácil de hacer). Acá estamos de fin de semana largo y yo aproveché para descansar, leer, intentar escribir algo y ver series. Mientras doy la gran vuelta por blogger que tengo pendiente, quiero dejar esta recopilación de mis lecturas en lo que fue la segunda parte de mi cuarentena (que, en total, duró un par de meses nomás y hace rato que estoy trabajando de nuevo, por eso no son tantos libros en sí):
Buena puntería - Kurt Vonnegut
Recuerdo que empecé esta lectura muy entusiasmada, la voz del narrador tenía su encanto y me atrapó, había varias frases interesantes intercaladas con lo que iba contando, y siempre tenía la sensación de que algo espectacular iba a pasar (o había pasado y lo iba a revivir en la narración). Pero, al ir avanzando, la historia se volvió lenta y dio vueltas en torno a detalles que no parecían importantes. Además, el clima general de la novela se hizo tan oscuro y denso, que no fue fácil continuar la lectura sin sentirme triste y abrumada (en serio, pasan cosas terribles y no hay un rumbo definido para la vida del protagonista). No sé si me gustó o no. Solo puedo decir que no es una historia convencional.
Sushi para dos - Olga Salar
La comencé buscando desesperadamente algo ligero para intercalar con mi lectura previa. No estaba lista para este nivel de ñoñería. Perdón, yo también escribo cosas que salen más o menos, a veces saco historias escritas sin muchas ganas de pensar o con el único objetivo de cumplir con un reto literario, pero aviso en la publicación y pido disculpas a quien lo lea, jamás se me ocurriría venderlas como libro a alguien. Hay que releer lo que uno escribe y saber reconocer cuando la temática es medio... medio. O darle otra época histórica a los personajes, para que yo me crea que a la protagonista alguien puede dejarla solo por no saber cocinar (ubicala en los años ochenta, por lo menos, qué se yo). O darle algo que sea realmente un trauma para una persona en el siglo veintiuno.
Otelo - William Shakespeare
Sí, tenía este como pendiente y me dije "¿qué mejor que pasar de una historia turbia a otra?". Pensé que estaba vacunada contra el horror, pero igual me enojé con los personajes. Lo bueno es que sí fue la intención del autor al escribir esta obra, indignarnos un poquito (no como a la autora del libro anterior, que seguro ni se mosquea cuando ve las reseñas en Goodreads). Me quedo pensando, al final, cuántos Otelo y Desdémona siguen habiendo hoy en día y cómo la humanidad casi no ha cambiado.
Mención especial: (es un manwha, es decir cómic coreano, y lo vengo leyendo en una plataforma online)
True Beauty - Yaongyi
Me llamó la atención la temática moderna de esta historia. Soy de mirar videos de gente maquillándose en Youtube, a pesar de que yo ni sé maquillarme. Y sufrí en mi adolescencia, como muchas otras chicas, por ese ideal imposible de belleza que nos mostraban. Así que me metí en la lectura, con ganas de ver algo del viaje de esta chica en su realización personal, no solo en su imagen física (que es lo primero que logra, ya que solo debe aprender técnicas de maquillaje) sino en su autoestima y superficialidad (creo que va a ser lo más difícil) y en las trabas que pone la misma sociedad que la rodea. Da muchos mensajes, aunque bordea el amor tóxico y no sé si la idea es dar una reflexión sobre eso o no, pero igual, todavía estoy viendo cómo avanza. Espero poder darle una reseña final más extensa apenas vea cómo termina.
Buen jueves, se termina abril y por acá seguimos encuarentenados. Les traigo este mini resumen de mis lecturas en este período de encierro.
Amantes con conservantes y colorantes (Brandy Manhattan)
Dioses menores (Terry Pratchett)
¡Buenas noches a todos! ¿En qué momento se nos han pasado tres meses del año? Increíble. Y pensar que tenía planeadas varias cosas para este verano, para terminar cumpliendo la mitad. Lo importante es que he podido hacer mini viajes, en distintas oportunidades y a distintos lugares con familia y amigos. No puedo quejarme por eso. Soy feliz con lo que voy logrando, de a poco. Para el año que viene quiero hacer un recorrido más largo, arriesgarme a cruzar la frontera a algún país vecino, al menos. Ya veré qué se puede hacer. Por ahora, comienza la parte del año en que surgen más obligaciones y proyectos. A aprovecharla al máximo. Por eso vengo a dejarles un resumen mensual de mis lecturas de este mes que terminó. No he subido el de enero todavía, pero muy pronto. Ustedes díganme si conocen alguno y, de paso, si tienen cuenta en Goodreads me buscan por allá así me recomiendan alguno parecido o que les recuerde en algo a los autores o los títulos:

¡No estaba muerta, estaba de parranda! Ok, tampoco de parranda, si voy a ser sincera. Ando con asuntos personales, entre ellos mi mudanza (que ha tardado más de lo que había imaginado) y algunas cuestiones familiares. Por eso, mi cabeza no ha dado ni un solo relato decente. El próximo arcano del Tarot de Madame Ceyene está a medias en borradores, y ni siquiera estoy segura de no borrar lo que tengo para empezarlo de nuevo. Por ahora, voy a descansar un poco más para darme la posibilidad de volver con todo.
El último deseo, de Andrzej Sapkowski: Llegó a Argentina la edición de los libros de la saga Geralt de Rivia, así que apenas lo supe he corrido a la librería a encargarlo. No sé cómo tardan en traer las cosas al interior, si estamos en una época en que se puede viajar de una punta a la otra del país en pocas horas. Estuve más de una semana, desde que escuché el anuncio en un programa de radio de Buenos Aires, hasta que pude encontrarlo en una librería de acá. Lo bueno es que ¡ya lo tengo! Geralt está en mi biblioteca en físico, por fin. Así que voy a releer El último deseo. Si desean ver la reseña que hice cuando lo leí por primera vez, están invitados a pasar.
Sigo con el arcano II, la Suma Sacerdotisa. Me está costando encontrar la idea de fondo, por el momento estuve leyendo en distintas webs que se toman muy en serio el asunto del tarot, para alimentar el personaje de Madame Ceyene y saber más sobre la simbología del diseño de la carta. De algún lado voy a sacar el próximo relato, eso seguro.
¡Llegan los últimos días del año! Y en fin de semana largo, para darnos un descansito extra. He sido nominada a este tag nostálgico por Denise, del blog Primera naturaleza y ganadora de los Wattys de este año con sus sandías asesinas.
♠ El proyecto esposa, de Graeme Simsion. Comedia, romance y algo de
♠ La llamada de Cthulhu, de H. P. Lovecraft. Lo tenía en mis pendientes desde hacía mucho y no me defraudó. Necesito leer más.
¡Buen sábado! ¿Cómo están? Yo he estado leyendo mucho, me enganché con el segundo libro de la saga Nacidos de la Bruma de Bandon Sanderson y no lo solté hasta terminarlo. Ahora quiero el tercero, pero voy a moderarme o no escribiré nada ni leeré otra cosa en la próxima semana. Así que voy a alternar, ya que este mes es especial en el blog.
He vuelto desde las profundidades de mi Camp NaNoWriMo, para desvariar sobre lo que me gusta leer. Que decir lo que no nos gusta es fácil, desde afuera y mientras no miremos nuestros propios errores (esto es un palo para mí, que me encanta quejarme). Pero poner ejemplos de cosas que sí están bien hechas es más complicado. O aburrido. Vaya a saber.
¡Buen domingo! Vengo con una entrada que me inspiró la visita por El Demiurgo de Hurlingham. Aunque él habló de su actividad en el mundo de la historieta, yo leí su decálogo y me di cuenta de que muchas de esas reglas pueden aplicarse a la escritura también. Luego recordé que yo también me puse objetivos y normas a seguir para este año. Así que las dejo por escrito, para no olvidarlas y volver en el futuro a comparar logros:
¡Buena noche de martes! Vengo con mi recomendación de lectura romántica para la iniciativa Príncipe o rana de No solo leo en su blog. El año pasado también participé y este año me sirvió para quitarme la pereza con mis lecturas pendientes. He vuelto a mi amado kindle, que había quedado olvidado entre las actualizaciones de los retos, las vacaciones de verano y el final de mi historia Tres estrellas en fanfiction.net.
Colgando de un hilo - Dorothy Parker
Buen sábado desde la guarida del fantasma. Este mes se ha pasado volando, entre mis vacaciones y la aparición de nuevos proyectos en mi vida, así que he andado algo nerviosa pero el resultado hasta el momento es interesante. Puede ser que este año sea productivo
Winter - Marissa Meyer (Crónicas lunares #4)
La sangre de los elfos - Andrzej Sapkowski (Geralt de Rivia #3)
Salva al gato - Blake Snyder
Aterrizamos por fin en el tan ansiado año nuevo. La costumbre de ponernos metas a cumplir ya es un clásico. Depende de cada uno si es algo al alcance de la mano o absolutamente delirante. Mientras veo por cuál de estos dos extremos me decido, les dejo mis metas de lectura y escritura para este nuevo período:
Buen viernes, buen fin de semana, del mes y del año. No sé ustedes, pero yo no veo las horas de empezar el 2017. Estoy muy contenta por haber logrado mis metas de lectura y escritura para este período, aunque la frecuencia de publicación en este blog haya disminuido. Siempre veo sus comentarios y me pone muy orgullosa decir que mis mejores lecturas del 2016 han sido recomendaciones o reseñas en otros blogs. Quiere decir que esto de la blogósfera es útil, al fin y al cabo. Vamos a las estadísticas que da Goodreads de mi año (he leído un par de libros más, que no tienen ficha en esta página pero sí les he hecho la reseña correspondiente):
¡He llegado a cumplir con el Desafío Goodreads que me propuse este año! Sé que cincuenta es un número enorme para algunos, para otros es fácil de superar, alguien se fijará más en la extensión o la calidad de las obras leídas, pero yo tenía muchas ganas de hacer el intento esta vez. Como gran incumplidora de mis metas anuales, estoy sorprendida de haberlo logrado. Además, esto me sorprende en una época de baja con el blog, pero festejo con ustedes.