La pared roja

por - agosto 16, 2020

Estaba en la enorme habitación de la planta alta, pincel en mano, frente a la pared. Los dibujos, delineados en lápiz sobre el blanco, daban la pauta a seguir. Paisaje veraniego, el mar de fondo, cabañas flotantes de techos puntiagudos, palmeras... muchas palmeras.

«¿Quién en su sano juicio pinta esta mierda en su casa?».

En la ventana, el sol iba haciendo el descenso temprano, para dar paso a las sombras y el frío.

Él no tenía reloj, pero sabía que la noche cubriría pronto sus ganas de hacer algo productivo.

Se encogió de hombros, echó el pincel dentro del bote amarillo de pintura y encendió un cigarrillo. El frío empezaba a hacerse más intenso. Pensó que, a lo mejor, pintaría de rojo esa pared. Nada de dibujos. Decidió que una estufa junto a la puerta le vendría bien. A lo mejor, se mudaría esa semana. ¿Cómo lo tomaría Leandro? ¿Cómo le diría que no quería que viniese con él? ¿Cómo…?

Un chirrido en el piso de abajo lo sacó de sus pensamientos. No había duda, eso era el sonido de pasos sobre el piso de madera. ¿Cómo habían abierto la puerta? No había oído vidrios rompiéndose, ni la pesada puerta del ingreso abriéndose. Solo sus propios latidos, ampliándose, subiendo la frecuencia.

Se armó con el palo de escoba y enfrentó las escaleras. Bajó cada peldaño, nunca supo cómo, si cada pierna temblaba como gelatina. Y el frío de esa casa parecía empeorar con el atardecer, si hasta creyó ver que su aliento formaba una pequeña nube blanca frente a su cara. Al pisar el suelo de madera de la planta baja, ya tiritaba.

—¿Quién anda ahí? —gritó, con la esperanza de alertar al intruso para que huyera lo más rápido posible. En dirección opuesta a la suya, por supuesto.

Silencio. Nadie respondió. Nada se movió.

«¿Lo habré imaginado?»

Entonces, un ruido mucho más potente lo hizo pegar un salto. Aterrado. Había alguien más, pero arriba, en la habitación de la planta alta. En una explosión de adrenalina, olvidó el miedo y corrió por las escaleras con la escoba bien aferrada. Llegó y volvió a quedar helado.

No había nadie más que él en la casa. Las ventanas cerradas, las puertas con llave. El sol daba su último adiós afuera, por lo que él tuvo que encender la luz. Así vio que, encima del dibujo a lápiz que él había descartado minutos antes, alguien había escrito en pincelazos amarillos.

NADA DE PAREDES ROJAS EN ESTA CASA, CARAJO.


***

Había que incluir las siguientes palabras: 
Noche, Pincel, Chirrido, Amarillo, Planta.
Disfruto mucho estos desafíos, me dan ideas que no tendría de otra manera, así que muchas gracias a Roxana por estas propuestas. Sé que voy atrasada con las semanas, pero planeo hacerlas todas. 
A los que pasen a leer, espero que se entretengan con esto tanto como yo lo hice al escribirlo.

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11 comentarios

  1. Muy bien este reto , las palabras las has utilizado en buena armonía y nos has dejado una gran entrada.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Qué bueno que te haya gustado la lectura. Un abrazo y gracias por pasar.

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  2. Un relato inquietante. Parece que molestó a alguien o algo que dejó su advertencia.Besos.

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    1. Creo que el solo pensamiento alertó al dueño fantasmal de la casa. Gracias por leer y dejar tu comentario.

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  3. Me ha encantado, es que eso de poner paredes rojas debe ser una aberración de los sentidos, ¿no?

    Un abrazo

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    1. Jajaja, uno diría que sí. Se me ocurrió a partir de ver desde mi ventana un departamento con paredes y cortinas rojas en el edificio de enfrente. Gracias por pasar y dejar tu comentario ♥

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  4. Me gusta esa duda y esas "posibilidades" que dejas abiertas al lector... muy buen texto, de verdad que sí. Me gustó.

    Un beso.

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    1. ¡Muchas gracias! Me encanta que te haya gustado. Un abrazo.

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  5. Y yo con una pared roja en mi casa. Una sola. Rojo chillón. Llama la atención apenas entrás, porque todas las demás son blancas.

    Bien resuelto
    Abrazos!

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  6. ¡Hola! Qué bien que te inspiren mis retos. Ha sido muy interesante leer esto ¡semejante inquilino en la casa! Y uno sin saberlo. Inquietante de verdad.
    ¡Gracias por sumarte!
    ¡Un abrazo!

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  7. Holitas,
    Ay me ha encantado la forma que has mezclado a la perfección ese escenario de horror, y debo decir que cumple también el objetivo del tema.
    Por cierto mi casa tiene puertas rojas, 😂
    Abrazo

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