Hermosos, hermosos

por - agosto 31, 2019

(Se abre lentamente el telón).

(En escena, un dormitorio con las paredes rosadas, con una enorme cama cubierta de un acolchado aterciopelado en rosa y repleto de almohadones en dorado, rosa y blanco. Al costado, junto a la ventana de cortinas largas y rosadas, un escritorio blanco muestra una laptop de la marca de la manzana y algunos adornos, en tonos de rosa. Al frente de la cama, una biblioteca pintada de blanco y totalmente vacía de libros, en la que solo se ubican una planta artificial, un par de portarretratos y una gran fruta de plástico dorado para completar sus estanterías).

(La puerta se abre e ingresa La Niña Bonita. Ésta se mira al espejo, termina algunos retoques en su pelo y enciende la cámara que apunta hacia la cama, junto al gran foco circular que arroja sobre el lugar una luz muy potente).

La Niña Bonita: (Se ubica en el centro de la habitación y extiende sus brazos) ¡Hola mis Niños Bonitos! ¿Cómo están pasando este invierno? ¿No les parece de locos este frío?

(Desde afuera, alguien toca la puerta. Ella ignora el ruido y continúa).

La Niña Bonita: (Sonríe hasta mostrar buena parte de sus dientes y señala a su alrededor con un giro de su brazo) ¿Qué les parece mi «room makeover»? Fue totalmente «DIY». He grabado todo el proceso del cambio y pronto lo verán en otro vi…

(La puerta vuelve a ser golpeada, esta vez con más insistencia).

La Niña Bonita: ¿Qué? ¿Qué, carajo?

(Un hombre de mediana edad se asoma, abriendo apenas, vestido con uniforme gris y un cinturón de herramientas a la cadera).

Hombre: ¿Le falta mucho para terminar?

La Niña Bonita: (Se le congela la sonrisa en la cara) ¿Qué hora es?

Hombre: (Mira su teléfono, ya molesto) Y… mire, van a ser las seis y diez.

La Niña Bonita: Pero yo pagué para usar el espacio hasta las y media.

Hombre: ¿En serio? ¿Está segura?

La Niña Bonita: ¡Sí! Y pierdo minutos valiosos mientras hablamos, así que váyase. (Intenta volver a su posición original frente a la cámara, pero el sujeto no se marcha).

Hombre: Espere, ¿qué estudio es éste?

La Niña Bonita: (Visiblemente irritada) El A-6, y siempre los lunes, miércoles y viernes esto es mío.

(El hombre parece entender).

Hombre: ¡Entonces me equivoqué, yo tengo el B-6! ¡Me metí al primer pasillo!

La Niña Bonita: ¡Ya, fuera! ¡Shu, shu! ¡Me espanta la buena vibra!

Hombre: Bueno, disculpe. No es para tanto. Le dejo tarjeta con el nombre de mi canal por acá, a ver si hacemos una colaboración. Hago carpintería, le puede servir. Adiós.

La Niña Bonita: Sí, sí. Suscríbase al mío primero, después lo voy a considerar. (Una vez sola, carraspea, se acomoda el pelo y respira hondo. Acto seguido, le habla a la cámara, con seriedad). Al editor: No apago la cámara para no perder la buena posición frente a las luces, pero es obvio que todo esto se edita. ¿Entendido? ¡Empezamos de nuevo! (Entonces, vuelve a su expresión risueña) ¡Hola mis Niños Bonitos! ¿Cómo están pasando el invierno? ¿No les parece de locos este frío…?

FIN

***

Otra vez me metí al Reto Juevero, yo re entusiasmada, pero apenas puedo publicar el día sábado. Espero llegar a entrar y, si no, lo mismo lo disfruté. Hacía mucho que no escribía en este formato tipo guión, tengo que sacar más cosas así.



Pasen por la casa de Juan Carlos para ver más mentiras hermosas.

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1 comentarios

  1. Una obra de teatro más que divertida. Lo imaginé a la perfección. Niña bonita equivocada, pero disfrutando, menos del tiempo exacto e su espacio alquilado :-)

    Un abrazo

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