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Todo en media hora

Todo en media hora

28 septiembre 2017

conspiracion
Bajó del carruaje y observó a la multitud que rodeaba la plaza. El escenario había sido armado, la fiesta que seguía a su coronación estaba lista. Lo único que faltaba para comenzar era él. Él y su indicación a los verdugos de terminar con los prisioneros. Una coronación no se daba todos los días, mucho menos una precedida por veinte decapitaciones.

El joven príncipe trató de dominar la ansiedad, mientras hacía su camino sobre la alfombra que dirigía Sus Reales Pies hacia el asiento labrado de madera. Había costado terminar con la conspiración. Los rebeldes juraban que el mundo se cubriría de sangre si él llegaba hasta ahí. Por fin, la paz había regresado. La gente lo aclamaba con euforia.

Él era el salvador. Todo estaría bien, de ahí en más.

Las cabezas de los delincuentes rodaron. Los festejos de la multitud hicieron que el rojo derramado pareciese de juguete.

El nuevo rey fue coronado. Con un suspiro, posó Sus Reales Nalgas sobre el trono.

Entonces, el sol y la luna se volvieron uno, dejando la plaza a oscuras. La sangre de los condenados todavía brillaba en el cadalso, cuando el miedo reemplazó las risas. La locura se esparció, en una marea, al ver la esfera oscura en el cielo, justo sobre Su Real Presencia. Era cierto, el mundo iba a terminar.

Media hora después, la luz del día regresó y los astros volvieron a su forma conocida. El pueblo podía respirar tranquilo, otra vez. Y una nueva cabeza adornaba la plaza, separada de su cuerpo. Todavía llevaba puesta la maldita corona.

***
(262 palabras, según Word).
Relato para el reto del grupo de Facebook ClubME/Sweek, con la palabra "Conspiración".
Todo es culpa del video de King For A Day, de Jamiroquai.  
Un poco de autobombo

Un poco de autobombo

26 septiembre 2017

refulgensBuenas, hoy vengo de autopublicidad. Es que he terminado mi primera novelita, una historia de fantasía y aventura que empecé allá por el 2014, para el concurso de Elementales en Wattpad. Creo que el proceso me ha enseñado mucho, aunque el resultado no sea igual de prolijo que cuando escribo relatos (lo admito, con las historias cortas tengo más práctica y se nota). Igual, le tengo mucho cariño a los personajes y les he escrito algunas continuaciones cortas como Kydara o Suhri. Esta última la han visto por el blog hace poco, para Blogs colaboradores.

Les dejo, por si están interesados, los datos de la novelita. Son bienvenidos a leer, dejar comentarios y sugerencias:

Título: Refulgens


Sinopsis: Nirali siente que hay algo extraño en Sarwan, su maestro en el uso de la magia elemental. Donde sea que vayan hay gente intentando asesinarlos, los encargos que reciben del rey no son muy bonitos y, además, se la pasan embaucando gente con juegos de azar. Para colmo, ella no ha aprendido nada en los meses que lleva con él. 
Para su próxima misión, deben encontrar una ciudad escondida por la que el rey de Daranis les dará una buena recompensa. Se trata de Refulgens, la ciudad del fuego, uno de los cuatro refugios para aquellos perseguidos por los humanos. 
Sarwan y Deval, antiguos competidores, se disputarán el honor de llevarse el oro, mientras Nirali busca su oportunidad de brillar.


Pueden leerla en: 



Algunas frases:



Continuaciones: 




Diez horas, no más

Diez horas, no más

24 septiembre 2017

diez horas
Más les vale empezar a ponerse nerviosos. Verán lo que va a costarles la astucia. ¿Saben lo que valen esas diez horas de vacaciones para un guardián de bajo nivel como yo? Sí, dejé abierto el castillo, pero el infierno debía ser el último lugar al que quisieran meterse, humanos. Han dejado el lugar hecho un asco. El lago de sangre no volverá a ser el mismo. Y pobres súcubos, quedaron descompuestos por esas telenovelas que los han obligado a mirar.

Las palabras de este mes: Astucia, castillo, nerviosos.

Micro para el reto Cinco líneas de septiembre de Adella Brac. También forma parte de mi desafío paranormal con el número diez.
Estoy un poco oxidada, pero ya volveré a remontar.

Anécdota incomprobable

Anécdota incomprobable

23 septiembre 2017

incomprobable
Eran las tres de la mañana y todavía hacía calor. La fiesta había llegado a ese punto en que la música parecía gustarle a todo el mundo. O el alcohol y las drogas eran las suficientes para que cada uno de los que ocupaba la casa pudiera bailar, en un estado de felicidad irreflexiva.

En el aire, el humo de mil cigarrillos se arremolinaba, coloreado por los reflectores cambiantes. La confusión de la oscuridad y los espejos de la decoración estrafalaria hacían la experiencia más divertida. Las percusiones constantes de la mezcla del DJ y la voz aguda de la cantante que lo acompañaba sobre el escenario retumbaban en las paredes, hacían temblar el piso.

María y su acompañante, el príncipe Iwan Ludwik, salieron al jardín de la mansión entre risas, quitándose las máscaras que habían llevado. Ninguno podía recordar la broma, ni quién la había dicho. Pero no se permitían admitirlo.

Bordearon el sector de la piscina y se internaron por un sector más alejado, donde los arbustos podados en formas geométricas le llegaban a él a las orejas y a ella la sobrepasaban por una cabeza.

Iwan se aseguró de que ya no hubiese nadie alrededor y pasó una mano distraída por el cabello oscuro de la joven y luego siguió bajando, por su espalda.

Ella continuó hablando, enhebrando una proposición de negocios sin mucho éxito. Seguir hasta una fiesta a un objetivo como él no parecía buena idea. Podría haber enviado tras él a su hermano mayor, Ángel. Él no fallaba nunca en estas cosas. Sin embargo, luego de años de entrenamiento, María sentía que había llegado su turno.

—¿Quieres que te muestre algo increíble? —murmuró él, sobre su oído derecho.

María tuvo que interrumpir el discurso que había preparado sobre el negocio familiar para reponerse del disgusto. Aquel hombre no la escuchaba. No lo había hecho, realmente, desde que se habían presentado esa noche. Lo único que hacía era mirarla de esa forma asquerosa. Le daba escalofríos, le erizaba la piel de la nuca, le daban ganas de salir huyendo. Pero era su primer encargo. Debía cerrarlo con éxito.

—¿Increíble, de verdad? —respondió, con su mejor voz de niña sorprendida—. ¡Claro que sí!

Era una suerte que el poco alcohol que había tomado ya estuviese despejándose de su sistema. No volvería a tomar una gota en el futuro. El trabajo era importante. Debía concentrarse.

—No verás nada igual otra vez —prometió el príncipe, con una chispa de picardía en sus ojos grises.

—Estoy segura —contestó ella, dándose ánimos a la vez que se dejaba llevar entre los setos.

Cuando Iwan intentó echársele encima, María sacó de su liguero el cuchillo de madera que había logrado pasar los controles de la entrada. Odiaba los ligueros. Odiaba los vestidos tan escotados. Odiaba hacerse pasar por una niña tonta. Pero desviar la atención era algo importante en esa profesión.

El príncipe se resistió, pero ella consiguió apuñalarlo, justo al centro del pecho. Él forcejeó con el arma, hundida hasta el mango lustroso en su carne, hasta que cayó al suelo. Inmóvil. La muchacha lo observaba en su vestido rojo impecable, agitada.

La melodía y los alaridos de la cantante en la fiesta llegaron hasta allí como algo lejano, suave, de otro mundo.

María contuvo el grito de alegría que quería abrirse paso por su garganta. No podía creerlo. Tantos ensayos con Ángel habían dado fruto. Su primer encargo estaba listo.

Entonces, Iwan Ludwik se retorció sobre el pasto. Ella se puso alerta. El príncipe no se levantó, no intentó tomarla de los tobillos para llevársela con él, ni hizo intento alguno por vengarse. Se limitó a encogerse, arrugado, reseco como una pasa de uva gigantesca y deforme sobre el césped inmaculado del jardín.

María comenzó a sudar frío.

—¿Qué…?

Las náuseas la invadieron, mientras del cuerpo salía una especie de humo hediondo. El cadáver empezaba a disolverse, a perder forma y humedad para convertirse en ceniza y regresar a ser la tierra de la que había venido.

—¡No! ¡No! ¡No me puede pasar esto a mí! —gritó, fuera de sí—. ¿Cómo voy a cobrar por esto?

En instantes, no quedó nada más que una silueta de polvo gris en el lugar donde yacía el primer objetivo eliminado de la asesina a sueldo. No podía más que llorar por su mala suerte, justo cuando apareció otro sujeto altísimo, frente a ella. En jeans, camiseta y botas vaqueras, no hubiera sido ningún problema de no ser por la enorme cabeza de lobo. Los ojos la observaban, brillantes, desconcertados, mientras ella pateaba un montón de tierra oscura con sus tacones y se arruinaba el vestido.

Se miraron, los dos mudos de sorpresa, bajo la luna redonda de aquella madrugada.

—¡Esto es demasiado, hasta para mí! —exclamó la mercenaria, frente al lobo asustado—. ¡No es mi rubro! ¡No, señor! ¡Yo me largo!

Y se marchó, refunfuñando algo sobre la falta de confianza en las víctimas hoy en día, mientras el que la había sorprendido se quitaba la cabeza del disfraz y se preguntaba si debía dejar de tomar todo lo que le ofrecían en esas fiestas.

***

He vuelto de mis vacaciones y qué mejor que volver con un regalo de cumpleaños para Eréndida Alfaro, perdón por el atraso. Esto es un intento de fanfiction de su novela María, con tintes sobrenaturales y de humor (que son mis géneros, intenté hacer algo más dramático pero no me salió). Imaginé algo de su época más sanguinaria, luego pensé en sus inicios y me quedé con eso.

Vayan y lean el original, que está mucho mejor.

La imagen la tomé del video Kinda Outta Luck de Lana del Rey.

¡Y que hayas pasado un feliz cumpleaños Eréndida!
¡Todavía soy amateur!

¡Todavía soy amateur!

22 septiembre 2017

oraculo de las moscasConsejo del oráculo de las moscas: ¿Cómo evito cometer errores básicos en mi historia?
(Nada novedoso sobre cómo salvarse de ser un amateur toda la vida, pero si quiere seguir leyendo, allá usted).

Hemos reaparecido con la primavera, cual enjambre verde brillante, dispuestas a darles nuestros consejos apestosos en huevos que eclosionarán pronto. Ahora guarden esos aerosoles matamoscas y esas feas manitos de plástico y reciban nuestra sabiduría alada. Bzzz.

Hemos visto, desde los libros de «Cómo se debe hacer novela/cuento» hasta las publicaciones en redes sociales anunciando historias «No es cliché, lo juro por las manos de mi abuela manca», que en muchos escritores ha surgido un brote de ansiedad por encontrar rápido la fórmula mágica de la buena escritura. Esto no es nuevo, puede que haya existido desde que el primer hombre en las cavernas dibujó una fila de animales sobre la roca y se la enseñó al resto, con el correspondiente pedido de likes y comentarios.

El asunto es que, ahora, la infectada es nuestra autora. (Para mayor información sobre el asunto, ver el informe de Médicos Wattpadienses sobre Clichefobia). Por eso, hemos decidido venir a echar un poco de luz verdosa y dar ánimo a todas esas almas en pena que están igual que ella.

Dime, Gran Oráculo, ¿cómo puedo hacer para dar el salto hacia la mejor historia que puedo producir?

La respuesta es simple: Escribiendo primero las historias mediocres, las no tan buenas, las que parece que funcionan pero luego resultan estar más vistas que la última película de muñecos asesinos. Clichés, ejércitos de Mary Sues con sus correspondientes Gary Stus, todos deben salir para hacer el camino del autor hacia algo mejor.

Empápate del cliché antes de liberarte de él

Lee mucho sobre el género del que estás escribiendo. Aprende sobre lo que ya está hecho, lo que se hizo antes, lo que está de moda en la actualidad… y busca hacer lo que te ha gustado. Primero será más fácil hacer algo parecido a lo que están haciendo todos. Nos sale, sin darnos cuenta. No tiene nada de vergonzoso sacar nuestra propia versión del tema más escrito. Puede que sea una fase que cualquier escritor haya pasado. Por eso hay tantas versiones de 50SDG, Los Juegos del Hambre o de Game of Thrones en las librerías. Y no está mal, son escritores aprendiendo. Y ganando lectores (levantando billetes con pala).

Escribe mal primero

Todos empezamos escribiendo de la forma en que sabemos. La búsqueda de nuestro estilo es un camino largo y que a lo mejor cambie de dirección, según nuestra época como autores. A las obras de grandes escritores suelen dividirlas por períodos, no todas del gusto de la crítica (que también cambia de opinión con el tiempo, sino díganselo a Shakespeare o a Nabokov).

¡Dale un abrazo a tu Mary Sue!
Algún día podrás reconocerla a diez cuadras y cruzar a la otra vereda, en lugar de tropezarte con ella a ciegas. Si tu protagonista tiene más habilidades que Harry Potter, Superman y Goku juntos, es más hermosa que todas las modelos de Victoria Secret y tiene coeficiente intelectual de 300 (o es la pobrecita de la escuela que nadie quiere y todos golpean), en algún momento de la euforia te darás cuenta de cómo llegaste hasta ahí. Todos engendran una, no te preocupes.

Durante la relectura de la obra completa, desde el futuro, podrás corregirla o tomarla con cariño y guardarla en el cajón de tus primeros borradores. Cuando vuelvas a ir por ese camino, lo sabrás y podrás darle un buen giro.

Conoce las reglas de un género…

…pero no hagas tanto caso de los clubes de fanáticos de «esto sí, esto no». El resultado de esos grupos de escritores es una pila de novelas iguales y predecibles, de las que solo serán leídas las más publicitadas y las escritas por autores que ya están en la cima. Sí, es bueno saber en qué anda la mayoría de los que están en tu mismo gremio, pero no olvides que estás en un proceso creativo y no deberías restringirte tanto. Usa todo consejo como una guía muy abstracta, mientras más abstracta mejor. Excepto si hablamos de hOrToghRAfiAaa.

Reconoce tus puntos fuertes, tus puntos débiles y no los pierdas de vista

El mayor desafío es conocerse a uno mismo. Eso también cuenta para un autor. ¿En qué es bueno? ¿Qué es lo que más le cuesta? ¿Cómo puede mejorar?
Si uno ya está satisfecho, ¿en qué puede innovar? ¿Está haciendo siempre lo mismo? No hay cómo aburrirse con la escritura, si de verdad nos gusta.


¿Piensan que estas son frases hechas, dignas de algún libro de autoayuda pasteloso y barato? Probablemente, lo sean. Igual no dejan de ser ciertas. Si se quiere ser grande en una disciplina, la que sea, hay que practicar, cometer errores. Es la única forma de aprender. Si no quieren equivocarse, no hagan nada. Lo único que se empieza desde arriba son los pozos.

Sí, más frases hechas. Es la época del año. El amor nos ha vuelto cursis, aunque no menos eficaces. Si nos hacen caso y siguen intentando, por más que su gran proyecto termine teniendo un sospechoso parecido a alguna película mala de la tv por cable de los 80, esto va a ser un escalón más hacia la clase de escritores que quieren ser.

Ánimos y que sigan mejorando.
...porque a veces también toca viajar

...porque a veces también toca viajar

01 septiembre 2017

vacaciones

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